Lavabos de Cerámica

LAVABOS DE CERÁMICA.

El lavabo es la pieza imprescindible, además del inodoro, que siempre utiliza cuando entra al baño.

Pero además puede llegar a definir totalmente un estilo de diseño. Por esta razón, es muy importante elegir el que se acople perfectamente a necesidades y gustos.

A continuación le explicamos las razones por las que son recomendables los lavabos de cerámica en su cuarto de baño.

Características y razones para elegir un lavabo de cerámica

En la actualidad, la variedad de materiales, diseños, colores….es prácticamente infinita. Cada día surge un nuevo material o diseño que puede integrarse en el cuarto de baño, dependiendo de sus preferencias.

Pero los lavabos de cerámica han sobrevivido a lo largo de los años por las siguientes razones:

  1. Es una apuesta segura.

Si hay un material noble y fácil de trabajar es la cerámica, con él se puede hacer todo tipo de figuras llegando a ser auténticas obras de arte.

Su textura lisa, brillante y pareja, es perfecta para darle a los baños ese estilo limpio y espectacular que da el blanco.

Su apariencia facilita la combinación con cualquier tipo de acabado (pintura, azulejo, cristal…).

  1. Es económico.

Existen tantas opciones de lavabos de cerámica como desee. No es necesario personalizar el diseño en otro material, que resultaría mucho más caro.

Además, su instalación es muy sencilla. Incluso si no es muy pesado puede prescindir de la ayuda de un profesional, suponiendo un menor coste su sustitución.

  1. Podrá disfrutarlo mucho tiempo.

El material cerámico no es poroso y tiene una alta dureza, lo que evita la aparición de manchas y ralladuras.

No le afecta el cambio de temperaturas y es totalmente impermeable, los problemas de humedad serán inexistentes.

  1. LA HIGIENE.

Siempre necesaria, LA HIGIENE con mayúsculas, es imprescindible en el baño de nuestro hogar.

Es necesario que sea fácil de limpiar, que no acumule bacterias ni polvo, y el material cerámico posibilita todo lo anterior.

Esta ventaja no es superable por cualquiera de los otros materiales que, si bien pueden ser muy atractivos, no pueden garantizar un mantenimiento tan sencillo como el cerámico.